jueves, 26 de junio de 2014

| PART TWO: IT MIGHT SEEM A TROUBLE |


Bridget y Reed habían congeniado enseguida, en cuestión de unas pocas semanas se habían hecho muy unidos, pues compartian bastante intereses en común y sus personalidades encajaban una con la otra. Bridget se sentía muy cómoda cuando estaba con él, y él se sentía exactamente de la misma manera. Jamás ella se había sentido así con alguien, ni siquiera con Mitch, que era su roomate, termino que implementaba con respecto al tema. Ella prefería evitarlo, y por suerte el trabajo y la universidad la mantenían alejada de él. Bridget era una persona honesta, pero le parecía más fácil evadirlo que finalizar aquella relación que tenía con Mitch, lamentaba no tener el valor suficiente para hacerlo. Ella era así, le costaba manifestarse ante otros, creía que era la mejor manera de evitar conflictos; por ejemplo: el no mencionar a Reed frente a Mitch. Este creía que ella estudiaba con algún grupo o alguna amiga. Igualmente, ella pensaba que no le debía ninguna explicación de lo que hacía después de clases.
Por otro lado, Reed estaba "encantado" con ella. Jamás había conocido a alguien tan especial como ella. Odiaba el hecho de que ella viva con alguien, Reed ni siquiera lo conocía a Mitch, aún así no le agradaba.

--

Era una típica tarde nublada de otoño, y Bridget y Reed se encontraban en un café estudiando para un examen que vendría pronto. El estudiar juntos, o a veces en grupo con otros compañeros, les resultaba efectivo ya que lograban una mayor compresión del material de estudio y contenido del semestre. La mesa donde estaban ubicados, estaba llena de hojas con anotaciones y libros. Sus conversaciones implicaban la temática de la medicina. 
Llegaron al punto en el cual necesitaron despegarse de aquel mundo y distenderse. 
—Oye, ¿qué tal si salimos de aquí y dejamos esto de lado por hoy? Me explotará la cabeza —comentó Reed mirándola. —A menos que debas irte ya a casa —agregó debido a que pensaba que tal vez el chico con el que ella vivía le incomodaba que Bridget salga con otros hombres.
—Buena idea —dijo Bridget con una cálida sonrisa. —Me volveré loca de tanto estudio —rió entre dientes. —¿Qué tienes en mente? —lo miró esperando que manifieste alguna idea.
—Se que no es la época, pero, ¿vamos por un helado? 
—Helado suena bien —asintió con la cabeza. -Amo los helados —hizo una cara graciosa.
Ambos juntaron sus cosas, evitando mezclarlas y se marcharon del café. Platicando, ambos se fueron caminando hasta le heladería. Mientras caminaban, Briget sintió unos pequeños rayos de sol que se asomaron, impactando contra sus mejillas. 
Al llegar a la heladería, ambos ordenaron, y eligieron lo mismo: helado de chocolate. Optaron por sentarse en una de las mesas de afuera.
—¿Puedo hacerte una pregunta? —Reed la miró de costado.
—Claro —ella apretó los labios en una sonrisa.
—Mi prima se casa la semana próxima, y obviamente estoy invitado, —rió silenciosamente ,—el tema es —se notaba que Reed se sentía un tanto nervioso —que tengo que llevar una pareja, y bueno, evidentemente no tengo una novia, y menos que menos estoy viendo a una chica... Por lo tanto, ¿quieres venir conmigo? Realmente me gustaría que estés allí conmigo, será divertido, lo prometo —le sonrió nervioso. Él no estaba seguro si ella tenía una pareja, por lo tanto temía por la respuesta.
—¡Por supuesto! —exclamó ella. —Será divertido, me encantan ese tipo de fiestas —le sonrió y un alivio se notó en la cara de Reed. 
—¡Maravilloso! Me alegra mucho que digas que sí.
—¡Hey, Bridget! —una tercera voz masculina irrumpió en su conversación. Bridget levantó la mirada para ver de quien se tratará, y la sonrisa que tenía en su rostro se desvaneció y una cara incomoda no tardó en aparecer. Se levantó y Reed la siguió.
—¿Que haces aqui, Mitch? —se mordió el labio interiormente. Reed los miraba extrañado.
—¿No me vas a presentar? —dijo Mitch.
—Cl-Claro —asintió la muchacha. —Él es Reed, un amigo de la universidad —lo señaló. —Reed, el es Mitch, mi roomate.
—Yo diría más que un roomate —murmuró por lo bajo Mitch, lo cual hizo que la chica se sienta más incomoda. 
—¿Que tal, Mitch? —Reed estrechó su mano, un gesto muy cortés de su parte, a pesar de lo que había escuchado. 
—¿Que tal? —Mitch asintió con un aire de superioridad. —¿Qué andaban haciendo por aquí? 
—Estabamos estudiando y vinimos por un helado —respondió Bridget. —¿Tu que estabas haciendo por aquí? —preguntó nuevamente.
—Estaba haciendo unas compras para esta noche, los muchachos vendrán a cenar... Si quieres, Reed, puedes venir, estas invitado.
—Tengo cosas que hacer —respondió el muchacho. -Pero gracias por la invitación.
—Bridget, ¿me podrías acompañar? Necesito tu ayuda —dijo Mitch.
—Claro —asintió tratando de ocultar su molestia.  —Reed, lo lamento, espero que no te moleste.
—En absoluto, nos vemos en clase. Saludos Mitch, fue un placer —estaba en lo cierto, ese tipo no era agradable. 
—Adios, y gracias —ella sonrió de lado.
—Saludos, Reed. 
Comenzó a caminar, por lo cual Bridget lo siguió molesta. Volteó para mirar a Reed, sus labios hicieron una mueca. Sabía que esa noche no dormiría, ya que pensaba que Reed quizás prefiera evitarla por Mitch.
Reed los miró un tanto apenado, sintió pena por Bridget, no entendía porque estaba junto a ese tipo. 
Esto si que se veía como todo un problema.