miércoles, 27 de noviembre de 2013

+I don't understand your heart.

I don't know your thoughts these days
We're strangers in an empty space 
I don't understand your heart 
It's easier to be apart 


La lluvia no parecía cesar. Caía cada vez con más intensidad. El frío abrazaba mi cuerpo. Pero eso no era lo que me preocupaba. Me atreví a levantar la mirada. En mi mente no dejaba de repetir: ¿Por qué? Lo amaba, pero no podía respaldar aquella decisión. ¿Qué ganaría con todo eso? Nada, probablemente la muerte. A pesar de todo, ese era mi miedo. Me sentí egoísta por sólo pensar en él y no en las demás personas. Pero como una vez me dijo "Preocúpate por ti, no por los demás. ¿Acaso ellos harían lo mismo por ti? No lo creo". De hecho, me estaba preocupando por alguien más, y ese alguien más era él. Pero era distinto. El era todo para mi, él era todo lo que tenía. Y si me preocupaba él es porque no quería perderlo, no quería que lo aparten de mi, porque sin él yo no podía continuar. Lo amaba demasiado para ser real, era capaz de dar la vida por él. Yo sabía que él se sentía de la misma manera. Yo sabía que una de las razones por las cuales hizo lo que hizo fue por ti. Cuando él regresó, me susurró: "No me odies, es por ti". Pronto, cuando estemos a solas, él me daría una explicación. 
Las palabras que estaba oyendo se ahogaron en mi mente. Respiré profundamente y cerré los ojos. Fue todo tan rápido. Abrí los ojos y enseguida lo miré directamente. En sus ojos pude ver el miedo. El no quiso hacerlo. Me dolió, no debió hacerlo. Ese acto iba a atormentarlo de por vida, y por más que en la noche lo reconforte, no iba a quitarle ese horrible recuerdo. Una parte de mi, sintió que lo había perdido. Lo habían dicho, él estaba perdido. Yo tenía la esperanza de aún seguir teniendo a aquel hombre que era mío, de nadie más. Ese hombre que en la noches me hacía sentir protegida entre sus brazos, él cual me decía que te amo de la manera más sincera posible, él que me besaba y me hacía sentir completa. Mis lágrimas se mezclaban con las gotas de lluvia que cubrían mi cara. La sangre en su cara lo decía todo... Lo hecho estaba hecho. Me hubiese gustado volver el tiempo atrás y evitarlo. Nuestras miradas se encontraron. La suya mostraba su miedo. La mía incertidumbre. Él era uno más de ellos, y ahora los estaba traicionando. Quizás también me estaba traicionando a mi también. Otra parte de mi me decía que no lo defienda, que no me entregue a esos brazos y que deje pasar de todo esto. Mi amor por él era más fuerte que cualquier cosa, y no iba a dejarlo solo. 
El lugar quedó vacío, sólo él y yo estábamos ahí. Me acerqué a él. No supe que decir o que hacer. Así que opté por hacer lo primero que se venga a mi mente. Lo abracé fuertemente, escondiéndome en su cuello. "Te amo" susurré. El besó mi cabeza. "Te prometo que saldrá todo bien" murmuró. 

lunes, 4 de noviembre de 2013

I know your name.

We are all dead, Theon thought. I told them this was folly, but none of them would listen. Abel had doomed them. All singers were half-mad. In songs, the hero always saved the maiden from the monster’s castle, but life was not a song, no more than Jeyne was Arya Stark. Her eyes are the wrong colour. And there are no heroes here, only whores. Even so, he knelt beside her, pulled down the furs, touched her cheek. “You know me. I am Theon, you remember. I know you, too. I know your name.”